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3. Los problemas de los métodos populares

Actualmente, hay dos corrientes de aprendizaje en el japonés: el método tradicional y el método de la inmersión. Cada uno tiene sus problemas, y mi propósito es presentar un nuevo método que subsana las problemáticas de estas dos filosofías de estudio.

Los problemas del formato de clases tradicionales

Con "método tradicional" me refiero a las típicas clases de idioma grupales que se llevan a cabo en institutos de idioma. Todos hemos asistido a una en algún momento: formás parte de un grupo de 15-30 personas, y junto al profesor van completando un libro de texto. Generalmente hay tareas, y dentro de la clase se fomenta la participación y la interacción grupal para practicar el idioma en un contexto comunicativo. El profesor explica los puntos gramaticales antes del ejercicio, y se dedica la clase a poner esa gramática en práctica.

Expresado en esos términos, suena completamente razonable. Siguiendo este modelo, uno va subiendo los niveles internos del instituto, y adquirís una sensación de progreso. Inicialmente, cuando se aprenden los conceptos más básicos, el avance quizás sea superficialmente notorio. Pero ¿nunca te sentiste estancado después del ciclo básico? ¿Nunca sentiste el curso un poco lento?

La realidad es que esta metodología de estudio resulta insuficiente para adquirir un idioma en un sentido verdadero.

Primero, como ya sabemos, adquirir un idioma está directamente relacionado con la frecuencia en la que recibimos, procesamos y entendemos un mensaje del idioma meta. En un aula tradicional, este proceso ocurre muy poco porque se dedica mucho tiempo a la gramática o a actividades grupales.

El problema con la gramática es que, si bien un mínimo sirve para entender la composición fundamental del idioma, a menudo se lleva a niveles exagerados en el aula que sólo sirven para confundir al alumno. También hay muchos alumnos que piensan que, con aumentar su conocimiento de la gramática o con completar ejercicios de un libro de texto van a hablar mejor. Este no es el caso.

Producir una oración de memoria no es lo mismo que producirla naturalmente. Con naturalmente, me refiero a poder expresar un mensaje sin tener que preguntarte "¿cómo era la oración que vi en clase para decir esto?". La memorización sirve para el vocabulario básico que es necesario para entender mensajes, pero memorizar oraciones o diálogos no sirve para hablar el idioma cómodamente. Aprender tablas de conjugación de memoria no sirve: es conocimiento que se adquiere subconscientemente.

Por otro lado, las actividades grupales a menudo son póco útiles. Hay quienes necesitan acompañamiento de otros estudiantes que están en la misma situación, sí. Pero, en definitiva, las actividades grupales a menudo sólo sirven para propagar errores de pronunciación o de vocabulario. El verdadero problema está en que el aula a menudo te obliga a producir habla cuando todavía no estás preparado. Y esto es un problema porque puede llevar a que solidifiques malos habitos que no se formarían si esperaras a tener un mejor dominio del idioma antes de empezar a hablar. El daño a tu pronunciación podría ser permanente o, por lo menos, muy difícil de corregir.

Y, hablando de pronunciación, no he visto ninguna clase de japonés en la que se enseñe adecuadamente el sistema de acentuación. Sí, japonés tiene un sistema de acentuación que resulta muy importante para diferenciar las palabras, porque es un idioma con muchos homófonos; es decir, palabras que suenan igual pero tienen distinto sentido. Esto casi nunca es explicado, en parte porque no hay muchos docentes preparados para enseñar el tema.

Podría seguir mucho más. Este tema amerita toda una entrada muy extensa, pero por el momento me limitaré a la síntesis de arriba.

Los problemas de la inmersión

La inmersión tradicional impulsa un mensaje generalmente positivo: soltemos los métodos anticuados y aprovechemos los recursos modernos para aprender el idioma con un método comprobado por la ciencia, más efectivo y más divertido. Pero tiene sus problemas.

Primero, un problema que está surgiendo recientemente es que, hoy en día, la inmersión es un método mucho más común de lo que era antes. Tan así que pareciera que cada persona tiene una definición distinta de lo que significa "hacer inmersión". Esto es contraproducente por que sólo confunde al estudiante: con tanta gente hablando sobre el tema y ofreciendo consejos contradictivos entre sí, uno al final no sabe qué hacer. No hay una estructura organizada alrededor de qué significa realmente hacer inmersión y pasos concretos de cómo hacerlo de manera unificada y disponible en el idioma español.

Por otro lado, está la soledad. Hacer inmersión generalmente es un método solitario, que no sentará bien a todas las personas. Por el contrario, si este estilo es de tu agrado esto podría ser estimulante, pero quienes necesitan la estimulación y la gratificación de compartir el camino recorrido con un compañero de viaje, este estilo puede resultar muy cansador.

Otro problema resultante de estudiar solo es que, sin saberlo, podrías estar empleando una estrategia de estudio errada. La inmersión es muy poderosa si desarrollás una rutina de estudio efectiva, pero también tenés el riesgo de emplear un método que quizás no sea muy bueno sin saberlo; y el problema con esto es que generalmente no vas a tener a quién preguntarle.

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