Mitos sobre el N1
Cuando uno empieza a estudiar japonés, el N1 parece un objetivo lejano. La cima de una montaña que sólo unos pocos logran escalar. Quizás hayas oído algunos de estos rumores:
- "Para saber el N1 es necesario saber japonés clásico"
- "Los que acreditaron el N1 hablan como nativos"
- "El examen es difícil incluso para japoneses"
Todos estos rumores son falsos.
Como alguien que ha completado el N1, estaría en mis intereses perpetuar estos mitos. Después de todo, resultan beneficiosos para quienes ya poseen esta acreditación. Pero quiero acabar con la deificación de un examen que solemos sobreestimar.
En esta entrada, te cuento por qué estos mitos no son más que exageraciones.
"El N1 es la máxima expresión de habilidad de idioma japonés"
El N1, si bien es el nivel más alto del JLPT y requiere conocimiento intermedio del idioma, no es la "máxima expresión" de habilidad de japonés.
¿Por qué? Simple. No evalúa producción.
Uno puede aprobar el N1 y ser un analfabeto funcional a la hora de escribir. Podés tener el N1 y, a la vez, ser incapaz de realizar un pedido en un restaurante. Incapaz de escribir la dirección de tu casa en un formulario. Incapaz de redactar un texto coherente. O de pronunciar de manera correcta y consistente, sin mezclar la acentuación de 5 dialectos diferentes (o inventarte uno).
El examen sólo evalúa comprensión: lectura y escucha.
Sí, aprender a leer los kanjis del N1 no es algo que se logre de un día para el otro. Requiere muchas horas de estudio. Pero tampoco representa este camino insuperable de 10-15 años que uno muchas veces escucha.
A mí me llevó dos años de estudio pasar del N5 al N1, pero ni siquiera eso es lo más rápido que se puede hacer. Conozco personas que comenzaron desde cero y aprobaron el N1 en menos de un año. Ojo: eso no quiere decir que hablaran japonés como un nativo ni que pudieran desenvolverse plenamente en Japón. Simplemente demuestra que aprobar el N1 es un objetivo mucho más alcanzable de lo que comúnmente creemos.
La verdadera dificultad no está en que el examen sea inalcanzable, sino en estudiar de forma eficiente y entender qué es lo que realmente evalúa. Si tu objetivo es aprobar el JLPT, no hace falta pensar en términos de décadas.
Además de estas cuestiones, también existe un examen que se considera superior al JLPT: el 日本漢字能力検定, comúnmente llamado 漢検. Este examen está centrado en escritura y reconocimiento de kanjis avanzados; se considera el siguiente paso después del N1 y pocos estudiantes de japonés como lengua extranjera llegan a rendirlo. Pero mi punto es que, si nos referimos estrictamente a autoridad, el N1 ni siquiera es el examen "supremo".
"El N1 evalúa expresiones obsoletas que no se ven en la cotidianeidad"
Este es otro de los mitos que se suele escuchar bastante.
Naturalmente, al ser el nivel más alto, hay expresiones que no van a ser tan frecuentes como las que uno ve en el N5. Pero lo que se suele decir es que las expresiones del N1 "no se usan".
La verdad es que es una cuestión de frecuencia de uso. No es que no se utilicen, pero sus usos son más limitados y no resultan estrictamente necesarias para el día a día.
La inmensa mayoría de la gramática del N1 pertenece al japonés moderno estándar. Son construcciones que aparecen en novelas, ensayos, noticias, columnas de opinión, documentales y discursos; textos que se espera que cualquier hablante funcional del idioma pueda leer. No hace falta leer textos premodernos para encontrarlas. De hecho, existen expresiones muchísimo más complejas que en el N1 no son evaluadas.
Cualquier japonés, incluyendo hasta niños de primaria, entienden las frases y las utilizan de vez en cuando. No tiene nada que ver con el japonés clásico; si bien no aparecen todos los días, es importante que las entendamos cuando aparecen. Y este punto con respecto a los japoneses me lleva al siguiente mito.
"Hasta a los japoneses les cuesta el N1"
Este es uno de los más propagados de la lista, y por buena razón: algunos influencers japoneses lo repiten y suman a la leyenda adrede, a menudo con el fin de convencerte de que necesitás su ayuda para venderte un curso (o simplemente por likes).
Un hablante nativo no está preparado automáticamente para aprobar el N1. No porque el japonés del examen sea demasiado difícil, sino porque el JLPT es un examen diseñado para estudiantes extranjeros. Evalúa habilidades muy específicas, como reconocer diferencias entre expresiones similares, comprender textos de distintos registros o responder preguntas bajo un formato de examen al que un japonés nunca estuvo expuesto.
Es parecido a decir que un argentino no aprobaría un examen de español para extranjeros sin prepararlo. Eso no demuestra que no sepa español; demuestra que nunca estudió el formato del examen.
De hecho, cuando los japoneses se familiarizan con el tipo de preguntas, suelen obtener resultados muy altos. Lo que puede costarles no es el idioma, sino adaptarse a un examen que nunca necesitaron rendir.
En otras palabras, que un japonés pueda equivocarse en el N1 no significa que el examen sea "más difícil que el japonés de un nativo". Significa que ser hablante nativo y estar entrenado para un examen son dos cosas distintas.
"Para fines profesionales el N1 es muy avanzado, con un N2 te alcanza"
Por supuesto, este mito depende de la profesión en particular a la que uno se dedique y de qué tan involucrado sea el trabajo con japonés. Pero lo cierto es que, si tu objetivo es trabajar en Japón o enseñar o traducir el idioma, el N1 es el nivel base al que deberías aspirar antes de comenzar.
Cuando estás enfrentado a la realidad de un espacio de trabajo donde sólo se habla japonés nativo, te vas a dar cuenta muy rápido de que ni siquiera un nivel de N1 es suficiente para comunicarse plenamente.
Asimismo, para traducción o enseñanza, un nivel de N1 es indispensable. Entiendo que muchas personas, apasionadas por el idioma y con muchas ganas de compartir lo que aprendieron, se lanzan a enseñar alrededor del N3. Me parece encomiable y comparto totalmente la pasión por el idioma. Me parece maravilloso ver tanta pasión por el japonés en nuestro país.
Pero, sinceramente, siento que para hacerle verdadera justicia al japonés, es necesario llegar a un nivel un poco más alto antes de comenzar a desarrollarse profesionalmente.
Yo mismo, cuando recién había aprobado el N1 en 2023, aún me sentía poco preparado para enseñarle el idioma a alguien más. Así de complejo es el japonés.
Entiendo que no todos compartirán este nivel de autoexigencia, y también sé que uno a veces tiene que trabajar de lo que puede. Pero si hablamos estrictamente de cómo deberían ser las cosas, tenemos que aspirar a comenzar a ofrecer servicios, por lo menos, con un nivel de N1 como base para contar con fundamentos sólidos antes de cobrar dinero a alguien que confía ciegamente en que nosotros vamos a hacer lo correcto para enseñarle.
"El N1 sólo es un papel"
Este es un mito a medias. ¿Por qué? Porque, por un lado, es totalmente cierto que el N1 no representa más que una acreditación arbitraria respecto de tu habilidad de completar un examen. Y, como analizamos arriba, uno que en realidad tampoco es la máxima representación de la habilidad de idioma japonés. Sólo evalúa comprensión lectora y auditiva, y tener el N1 no significa ser un maestro del japonés.
Entonces, ¿por qué digo que el "sólo es un papel" es un mito? Porque hay que tener cuidado con quién lo dice.
Es totalmente distinto escuchar decir esto a alguien que ya lo aprobó, que escuchar decirlo a alguien que no lo tiene porque le falta nivel o porque lo desaprobó. Acá está la cuestión: hay muchas personas enseñando el idioma que repiten la típica frase de que "es un papel" para justificarle a sus alumnos el no haberlo acreditado.
Para alguien que estudia japonés como pasatiempo y se dedica a otra cosa, por supuesto que rendir un examen es un objetivo opcional. Pero para alguien que se dedica a ejercer de forma profesional el idioma, acreditar las certificaciones correspondientes es una responsabilidad, y que "sólo sea un papel" no justifica no rendirlo.
Por la misma razón que, cuando vamos a un hospital, solo nos dejamos atender por doctores que completaron adecuadamente la carrera médica en una universidad, como profesionales, es nuestro deber demostrar dominio del idioma a nuestros clientes mediante las certificaciones correspondientes, a pesar de que nosotros mismos sepamos qué nos sale bien y qué nos falta.
Por supuesto que muchos son transparentes con respecto a su nivel; no estoy recriminando a nadie. Pero cuidado con el que no te quiere mostrar sus certificaciones y te dice que "el JLPT no importa".
¿Por qué ocurre esto?
Hay una realidad detrás de todos estos mitos, y es que, cuando uno está comenzando, tiende a idealizar los niveles más altos del JLPT. Yo también lo hacía cuando empecé. Me acuerdo muy bien que imaginaba el N1 como este "olimpo" del japonés, un objetivo tan lejano que ni siquiera ameritaba consideración.
Es normal que uno respete los niveles superiores. No digo que no lo hagas. Lo que digo es que tenemos que tener cuidado con las limitaciones del examen, y no otorgarle una significancia que no posee.
Al mismo tiempo, y considerando lo de arriba, obtener la certificación sí es importante para quien pretende desempeñarse profesionalmente. Precisamente, al no ser un nivel exageradamente difícil como muchos creen, este debería ser el estándar profesional.
Debido a la escacez de oportunidades de formación, poco contacto con el idioma, y menor calidad de enseñanza, en Argentina son pocos los estudiantes que llegan al N1. Y quizás sea por eso que nos parece un nivel tan aterrador. Pero el problema no está en la dificultad del nivel en sí; está en la forma en la que enseñamos el idioma en Argentina.
La realidad es que este examen certifica un nivel intermedio de comprensión del idioma, no un dominio completo del japonés. Eso se vuelve muy evidente cuando llegás a Japón: para desenvolverte con la naturalidad de un hablante altamente competente hace falta mucho más de lo que se evalúa.
Así como en karate se suele decir que el cinturón negro es apenas el comienzo, el N1 también puede entenderse de esa manera. Es un logro importante y una excelente referencia para medir la comprensión del idioma. Pero no es el punto de llegada.
El japonés es una lengua inmensamente rica, y uno puede seguir aprendiendo durante toda la vida. Por eso, dejemos de deificar al N1. Es un examen de comprensión muy útil, pero no convierte a nadie en bilingüe ni representa el techo del aprendizaje del japonés.
La idea de esta entrada no es hacerte sentir mal si todavía no llegaste al N1; al contrario. Quiero mostrar que es un objetivo mucho más alcanzable de lo que suele creerse. Con un buen método y constancia, podrías conseguirlo mucho antes de lo que imaginás. No dejes que los mitos de otros definan tus expectativas.